Psicóloga, especialista en Bioneuroemoción (2014) Terapeuta Transpersonal Profesora de la Escuela Española de Desarrollo Transpersonal. Facilitadora de Círculos de Mujeres.
jueves, 31 de octubre de 2013
Cornillos en un día de Halloween
Hoy celebramos Halloween o Jalowei como decía la madre de una amiga... qué más da! El caso es que hoy tenemos la oportunidad de vestir nuestra casa con algo diferente y eso a mi, me llena de ganas, me llena de magia. Me fascinan los colores naranja y negro, los símbolos de esta fiesta exportada pero que anima a cambiar, a reír, a disfrutar... Vencer las resistencias y no oponerme a celebrar algo que no es "nuestro", atravesar las creencias y envolvernos con el colorido del otoño en forma de calabazas, murciélagos y ratones.
Me asombra la creatividad del ser humano que sale desde su profunda libertad, desde la esencia, desde las alas extendidas que se atreven a crear, a imaginar, a soñar...
Desdramatizar el miedo, las sombras, las fobias, reírnos y bailar en torno al "truco o trato". Comprar caramelos y esperar a que algún niño llame a la puerta vestido con una capa o un tridente, tal vez con unos CORNILLOS (palabra genial inventada por mi maravillosa hija), ver la sonrisa, la emoción, la expectación en esa mirada que se asoma a este día curioso, mágico, diferente.
Feliz día de Halloween, de hojas de colores de infinitas tonalidades, feliz día de risas y pelucas, de talco en el pelo, de cicatrices sanadas, de bolsas de dolor calmadas... feliz día naranja y negro y gris y verde y granate...
Almu Fuentes
miércoles, 30 de octubre de 2013
Ser amable me aporta felicidad
Cuando presto atención en la carrera del día a día, me doy cuenta de lo importante que es ser suave y amable. La suavidad supera a la dureza, el agua se filtra por las rocas sin que éstas puedan hacer nada para detenerla. Como madre de cuatro hijos, me pierdo muy a menudo en el miedo, en las expectativas, en mis proyecciones... solamente parando unos momentos, conectando con mi respiración, aquietando mi mente, me llega el rayo con la respuesta. Una respuesta que me habla de amabilidad, de suavidad, de ternura, de cariño, en definitiva de Amor.
Me llegaron hace unos días las primeras notas de mi hija pequeña, un 4,9 en matemáticas con resultado de Insuficiente... su cara lo decía todo, se sentía mal, había suspendido. Acogí ese papel entre las manos y lo miré, mi primera reacción fué Culpar. A quién podía echarle la culpa de ese resultado? a mi hija que tal vez no había sabido resolver los problemas con soltura? al colegio por su supuesta crueldad con una niña de 8 años? al sistema por no ser compasivo y regalar una décima para convertir el suspenso en aprobado? o finalmente a MI?... a mí era lo mejor. A mi porque en definitiva soy yo y solo yo la responsable de haber escogido un colegio, de llevar cada mañana a mi hija a ese centro, de meterla en un sistema de locos, a mi... a mi... a mi... a mi, que tal vez no le dedico el tiempo suficiente? a mi que no me siento con ella como hacen otros padres para repasar una y otra vez... y la culpa me invadió como una ola gigante y me vi llena de miedo y de tristeza.
Qué puedo hacer por mi? qué puedo hacer por mi hija? qué puedo hacer por el sistema? AMABILIDAD.
Pasar el filtro de la amabilidad, de la suavidad, tratarme con amor y respeto, con cariño y comprensión. Eso significa renunciar a culpar, a buscar responsables. Permitirme que salga mi enfado sereno sabio e integrado es ser amable conmigo. Permitirme llorar o sentir miedo es ser amable conmigo. Permitir que mi hija no se agobie o se angustie es ser amable con ella. La vida es un juego, no me cansaré de repetírmelo, de recordármelo. Ser amable, suave, cariñosa con lo que siento yo es poder proyectar esa misma amabilidad, suavidad y cariño en los demás. Me rindo a la búsqueda de culpables, me rindo a juzgarme o a juzgar y me entrego por completo, desde mi esencia a la suavidad del Amor que me rodea, comprometiéndome a filtrar cada cosa que ocurra por el filtro de la amabilidad.
Almu Fuentes
jueves, 10 de octubre de 2013
A una niña
Me siento a escribir en ésta mañana tan bonita en madrid y traigo ésta imagen porque la llevo dentro, en el fondo del corazón. Desde mi parte humana, me pregunto por qué? para qué?...
Hoy quiero hablar de la niña oriental, venida de tan lejos a unos padres que han decidido supuestamente cortar para siempre el hilo rojo que les unía.
Entonces me conecto desde mi esencia con tantos y tantos padres adoptivos que aman y cuidan a sus hijos lejanos, a sus hijos del corazón. Se que la muerte de cualquier ser humano es para nosotros incomprensible, no hace falta ser padre ni madre para sentir un dolor profundo en el corazón cuando se lastima a un niño, tampoco es necesario que sea adoptivo o biológico porque para mi es lo mismo... pero qué digo lo mismo, si soy sincera, yo me siento aún más responsable de un ser que llegó al mundo y sufrió el abandono cuando su piel aún olía a bebe. Y siento el dolor de unos padres que no pudieron tenerla y eligieron ponerla en el camino de la adopción, en la confianza de un futuro mejor.
Los padres adoptivos formamos un sistema, el de haber elegido amar incondicionalmente a un pequeño ser que no nació de nuestras entrañas, nos sentimos inmensamente afortunados. Nos cruzamos en la vida con un propósito similar, nos sonreímos en la distancia de las frías salas de las distintas comunidades. Compartimos como familias la alegría y los nervios, nos conectamos si así lo deseamos más allá de las fronteras y del idioma.
Me cuesta comprender cómo unos padres del corazón, que pasaron por los mismos trámites que hemos pasado todos los que tenemos la suerte de haber elegido adoptar un hijo, puedan tener una pérdida de corazón tan grande como todo indica que puede haber pasado. No imagino en todas esas almas amorosas que han vivido reuniones y exámenes, controles de sus casas, de su vida, de sus familias... que han sentido el nacimiento de sus hijos a través de unas fotografías , el vacío y la impotencia que a veces sentimos por el tiempo transcurrido, no nos imagino haciéndoles daño.
Y desde mi parte espiritual, acepto que aquella niña de 12 años tenía ese destino... aunque tenga que respirar muchas veces para soltar el dolor y la rabia. Desde mi parte espiritual, siento que los padres que hacen daño a su hijo, que deciden su destino con tanta dureza y crueldad, no son más que pobres seres humanos desconectados de sí mismos, llenos de miedos y de limitaciones y con unas perspectivas muy limitadas. Que lo que han hecho es consecuencia de su propio dolor y de sus sentimientos de limitación y separación y están presos de una tremenda infelicidad. Si todos estamos conectados, si somos todos uno, puedo percibir que en realidad ellos representan la parte enferma de una sociedad que somos todos.
Querida niña que cumpliste tu destino, sé que hoy estás con todos los padres y madres que nos han precedido, que ya no sientes miedo ni dolor, que estás viva en otra dimensión, que acabaron tus sufrimientos. Me gusta imaginarte con una flor en la mano y una sonrisa en el rostro, me gusta sentir que nos miras y nos das fuerza y alegría para seguir viviendo y disfrutando de tantos y tantos niños como tú.
Y con ésta imagen me quedo. Que sigas feliz allá donde estés.
Almu Fuentes
viernes, 4 de octubre de 2013
Cuando acepto... me abro a lo nuevo
Me encanta el otoño... una vez que se me pasa la morriña del verano, que comienzo a guardar la ropa más fresca, que acepto volver a ponerme calcetines, que el moreno que me da luz va desapareciendo... cuando acepto, entonces me abro al otoño y sin resistencia alguna, soy capaz de mirar asombrada el color de las hojas de los árboles, las aceras llenas de hojas que crujen en un sonido conocido. Me encanta el otoño, me encanta su gama de colores, la lluvia y la belleza del paisaje.
Cuando acepto, me abro a lo nuevo y vuelvo al vivero a por flores, naranjas, marrones y moradas. Cuánta felicidad me aportan! Me pongo una chaqueta y un pañuelo al cuello y sin resistencia me mimetizo con el paisaje y a seguir viviendo, confiando en que no tengo que hacer nada más que disfrutar, aceptar sin esfuerzo. Y si el otoño me trae algún momento melancólico, entonces también lo acepto, no huyo, me meto sin miedo y respiro sabiendo que también es bueno para mi.
La madre tierra nos trae paisajes diferentes para sorprendernos, para que no nos aburramos, para que cambiemos el calzado, la ropa, la mente y el corazón y agradecerlo es estar conectada con ella. Salir cada día a conquistar el silencio interior, dormir en paz dejando aquello que nos ha preocupado atrás, confiar en la sabiduría que nos guía, nos llena de luz.
He cambiado el mojito por un té, pero lo mejor, es que me adapto, acepto, confío y eso hoy me llena de calma para seguir caminando.
Feliz otoño, dar paseos, comprar flores, recoger hojas y mirar con ojos nuevos lo que acontece es mi mejor equipaje.
Almu Fuentes
lunes, 23 de septiembre de 2013
Confiar en mi Yo infinito
Empieza el otoño y aquí seguimos, transitando la vida como buscadores. Despertamos una mañana con la certeza de que el paisaje que nos rodea se irá transformando convirtiendo la naturaleza en un cuadro nuevo en el que estamos todos representados.
Este verano que acaba de terminar me ha traído muchos aprendizajes, pero hoy quiero destacar un libro. Agradecer a Alfonso, amigo y compañero, maestro de maestros, gran terapeuta transpersonal esa sugerencia amorosa que me hizo antes de comenzar las vacaciones: Almu, un libro, te recomiendo un libro: Morir para ser yo de Anita Moorjani, es sencillo, fácil y lleno de consciencia.
He disfrutado mucho leyéndolo, ahora mismo me acompaña en mi mesilla de noche, le he sacudido la arena y la sal de entre sus páginas y quiero transcribir hoy en mi blog una parte que hace que mi alma se emocione cada vez que la leo:
"Ahora he aprendido a confiar en la sabiduría de mi yo infinito. Sé que yo, al igual que todo el mundo, soy una fuerza poderosa, magnificente, amorosa y amada incondicionalmente. Esta energía fluye a través de mí, me envuelve y es indistinguible de mí misma. Es, de hecho, quien soy y lo que soy en verdad. Confiar en ella es sencillamente, confiar en mí misma. Permitir que me guíe, me proteja y me dé todo cuanto preciso para mi felicidad y bienestar definitivos es consecuencia del mero hecho de permitirme ser yo misma.
Solo necesito ser el amor magnificente que soy y permitir que los acontecimientos y las circunstancias de mi vida ocurran como hayan de ocurrir, porque sé que lo que sea que suceda es siempre para mi mejor interés a largo plazo.
Me desapego de cualquier resultado preconcebido y confío en que todo está bien y es para bien. El hecho de ser yo misma permite que la totalidad de mi magnificencia única me impulse en las direcciones que son más beneficiosas para mi y para los demás. Esto es realmente lo único que tengo que hacer. Y dentro de ese marco, todo lo que es verdaderamente mío llega a mi vida sin esfuerzo, por las vías más mágicas e inesperadas que podamos imaginar, demostrándome todos los días el poder y el amor de aquella que verdaderamente soy"
Y con éste texto que nos habla de confianza en nosotros mismos, saludo hoy al otoño y a todos os deseo una feliz semana.
Almu Fuentes
lunes, 16 de septiembre de 2013
Big Mind con Alejandro Villar
Genpo Roshi dice que somos seres (almas) humanas (mi pequeño yo), que buscan encontrarse. Esa definición me llega y algo en mi interior se alegra. Yo soy todas mis voces, infinitas voces, tantas, que algunas ni tan siquiera las reconozco desde mi pequeño yo. Ocurre que algunas voces no me gustan, no quiero tenerlas, bien porque sentí que me hacían daño o hacían daño a seres que amaba, bien porque nunca supe comprenderlas. Todas esas voces las metí en mi sótano, en mi sombra... en algún momento a lo largo de mis 49 años, he ido disociando voces (contigo no bicho!!!) y creyendo que no las tengo, las fuí abandonando.
Las voces disociadas golpean y salen a hurtadillas... que boba, yo me creía que mi sótano era seguro, pero estamos tan bien hechos que todo lo necesario sale. Podría una orquesta sonar sin alguno de sus instrumentos? Las voces pueden sonar como una orquesta en la que cada músico toca su instrumento en el momento adecuado para crear un sonido acompasado.
Hablar con cada voz ha sido un ejercicio sorprendente, las lágrimas y las carcajadas se mezclaban en una sala cálida de KayZen, sede de la Escuela Transpersonal en El Escorial. Alejandro Villar, como un gran director de orquesta facilitaba con amor y humor, el camino de las voces.
Saber que soy todo, integrar a mis voces, comprender que si las acepto tienen muchas cosas buenas que ofrecerme, ha sido el mejor regalo que he podido hacerme éste fin de semana. El mejor ejemplo para mi fué el caballero, ese ser amoroso y galante que en el campo de batalla corta cabezas y mata... mi pequeño yo con sus resistencias, con sus miedos, ha sido abrazado por mi gran mente, la que nada desea, la que nada piensa... y yo... o mejor dicho dicho, mi pequeño yo... no sabía que estaba.
Voy a escuchar a cada voz con atención plena, voy a sacarla del sótano sabiendo que es un trabajo de por vida, voy a preguntarle a cada voz, qué puede aportarme que me acompañe para ser más feliz y vivir más en mi... gracias Alejandro.
Almu Fuentes... más integrada
jueves, 12 de septiembre de 2013
Saber quién no soy... para saber quién soy
El buscador es el que está en busca de sí-mismo.
Abandona todas las preguntas, excepto una: Quién soy?
Después de todo, de lo único que estoy segura es de que "yo soy", así de simple, así de sencillo.
Pero me empeño a veces en pensar Yo soy ésto... y entonces me engaño.
Para saber lo que yo soy, primero tengo que saber lo "que no soy". Qué lío para mi mente que intenta comprender a medida que escribo.
Dice el maestro Sri Nisargadatta Maharaj, que tengo que descubrir que no soy mi cuerpo, ni mis sentimientos, que no soy mis apegos, mis preocupaciones ni mis pensamientos. Que no soy el tiempo, ni mi edad, ni un espacio, ni tantas cosas más.
Nada que yo perciba puedo ser yo, porque percibo a través de la mente y lo que la mente crea es irreal. Yo no soy lo que percibo.
Mi mente me describe a mi misma y a los demás en términos negativos o positivos, lo positivo y negativo es otro invento de mi mente, son percepciones, no son reales.
En mi silencio está el fin de mi búsqueda, yo soy un ser sin límites.
Gracias Maestro, gracias amigo.
Almu Fuentes
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