martes, 23 de abril de 2013

El espejo es para mi


Días sin escribir... con lo que me gusta entrar en éste espacio, lo siento, sobre todo por mi, por mi disfrute personal, pero he elegido libremente estar distraída con otros asuntos. Bueno, retomo y hoy quiero hablar sobre algo que me ha costado bastante trabajo comprender: el espejo.

Resulta que después de todo lo leído, estudiado por obligación y por devoción, me doy cuenta de que cada persona que me rodea, cada ser humano que tengo la suerte de encontrar en el camino, me señala partes de mi. Soy capaz de verme compasiva cuando reconozco la compasión en otro ser y así todo, desde la primera cualidad hasta el último defecto.

Ahora camino asombrada ante éste descubrimiento. Saber no es estudiar, saber es que aquello que observas o aprendes te entre por dentro y te invada con una sensación de inmensa comprensión.

De pronto, las cosas empiezan a ser diferentes y yo camino entre la gente aprendiendo, pero lo mejor, es que camino agradeciendo, porque cada persona está dentro de una nuez, trae un mensaje en su interior, en su exterior, en su actitud, en su energía, en su conducta, en su alma, en su esencia y ese mensaje ES PARA MI, es para cada uno de vosotros. Así de importantes somos.

Así que ahora resulta que aquel que me ha hecho daño es un maestro, y aquella que me pone enferma es una maestra... ahora resulta que era tan sencillo como no apartar ni alejar, como no enjuiciar o criticar, solo había que observar. Darme cuenta de que ese jefe exigente forma parte del juego, que viene a enseñarme algo y que ese vecino criticón, forma parte del juego y está para que tu y yo aprendamos algo, todo y todos forman y formamos parte del juego.

Ahora resulta que soy capaz de mirar con gratitud a cada persona que ha pasado por mi vida, también a las que permanecen y que me han enseñado y me enseñan cosas nuevas. Sería imposible que lo viera o lo aprendiera de otra manera, el que se inventó éste juego, ¡¡¡era muy sabio...!!!!

Ahora resulta que yo también soy maestra de otros a los que pongo enferma o he hecho daño... y que gracias a unos y a otros, nos vamos convirtiendo en las personas que somos, de piedras a diamantes, de capullos a mariposas, unos más y otros menos... jajajaja Feliz mañana.

almufuentes@gmail.com


viernes, 12 de abril de 2013

Y tu... ¿qué harías?


Esta mañana soleada en Madrid, te invito a hacerte a ti mismo, en silencio, éste pequeño test del mendigo, que te puede revelar información sobre el nivel evolutivo en el que estás. Si me lo permites y no te parece mal, solo pondremos una recomendación para éste juego, no juicio, no culpa, solo observación.

Respira y mira la foto... imagina que te has encontrado a éste mendigo en una esquina cualquiera, y en tu mano tienes una moneda que has sacado voluntariamente. Mírale a los ojos 10 segundos y ahora dime... qué harías?

1.- No se la das porque te dices a ti mismo "se la va a gastar en vino"...

2.- Se la das con condiciones "tome ésta moneda, pero por favor no se la gaste en vino"

3.- Se la das y piensas: "si alguna vez yo me viera así... me gustaría que me dieran una moneda"

4.- Se la das porque así te sientes bien o al menos evitas sentirte mal

5.- Se la das por la pura satisfacción de ayudarle sin preocuparte ni ocuparte de lo que hará con la moneda

6.- Te sientas con él o bien le invitas a algún lugar en el que os coméis un bocadillo y en vez de darle la moneda, le das tu atención y tu tiempo

Recuerda nuestra norma: no culpa, no juicio, solo observación...


El resultado de mi test es secreto como el tuyo, pero ahora me gustaría contarte, que cada actitud responde a un nivel evolutivo. Estos niveles son todos buenos y necesarios, forman parte de nosotros. Son formas de amarnos diferentes, porque en cada una de ellas estoy yo detrás o lo que es lo mismo, está el amor por mi mismo.

1.- En el primer caso no le doy la moneda y actúo de forma primaria, es el primer escalón evolutivo. Le doy permiso a la mente para imaginar lo que el mendigo va a hacer con la moneda y me la guardo en el bolsillo. No hay trueque, hay decisión unilateral.

2.- En el segundo caso si hay trueque, una forma de relación más refinada, le doy la moneda con una condición, que no se la gaste en vino. Le vendo la moneda amorosamente y espero que él haga con la moneda lo que yo quiero que él haga.

3.- En el tercer caso, se la doy pensando en mi, si alguna vez me pasa... a mi. Así parece que el Universo me debe una, que tengo un pequeño depósito de monedas en algún lugar. Un "seguro de mendigo" figurado. Este tercer nivel se correspondería con la "recompensa aplazada", no hay trueque inmediato, pero si una recompensa que si soy sincera, espero obtener.

4.- Se la doy para sentirme bien, porque sentirme bien me da placer. Empiezo a reconocer el placer que me da la bondad.

5.- Se la doy sin pensar, solo por el hecho de ser generosa que me reporta un inmenso placer. Empiezo a sentir el placer que da la generosidad, o el altruismo, sin esperar nada a cambio.

6.- Comparto con el mendigo mi abundancia, mi ser, mi tiempo, mi espacio, mi sonrisa, mi energía... me siento conectado y no separado.


Vuelvo a respirar y ésta vez miro en mi interior. Pongo mi intención y mi sonrisa en "darme cuenta" de todas aquellas situaciones que acontecen en mi día y día, que me sirven para despertar. DESPERTAR qué palabra más bonita. Feliz fin de semana!

almufuentes@gmail.com




jueves, 11 de abril de 2013

Es posible ser libre


Es posible ser libre cuando el vivir no está apegado a los sentidos, a las personas o a las cosas.
Es posible ser libre cuando respeto el devenir de la vida, los puntos de vista ajenos y la libertad de los demás.
Es posible ser libre si entiendo que soy un ser espiritual viviendo una experiencia terrenal, que no estoy indefensa ni separada, incluso de los que no están físicamente.
Es posible ser libre cuando me encamino a una vida sencilla, con comida sencilla, con cosas sencillas, con silencios, con paseos, sin contar tanto con las distracciones artificiales...
Es posible ser libre cuando no analizo los pensamientos porque ellos no son lúcidos, ellos enredan, me cuentan historias, argumentos... y está bien, no tenemos que eliminarlos, pero si desidentificarnos de ellos.

Es posible ser libre cuando miramos a los que nos rodean con amor, con respeto, con desapego... sabiendo que son tan libres como lo soy yo.

almufuentes@gmail.com

lunes, 8 de abril de 2013

El egoísmo es mi esencia más valiosa



Somos egoístas porque somos humanos. No es una opción, es una condición, o lo que es lo mismo, es debatible, pero no discutible.

En las últimas semanas, nos hemos divertido en los grupos de trabajo, poniendo sobre la mesa" lo egoístas que somos". Entre risas y protestas, hemos ido hablando de los distintos tipos de egoísmo que practicamos, antes incluso de asomar la cabeza en éste mundo. Quiero agradecer hoy a todos los participantes su sentido del humor y su trabajo, lo aportado y lo compartido, ha sido muy enriquecedor sacar finalmente del sótano de nuestras vergüenzas, una parte tan humana como necesaria para nuestra supervivencia.

Yo soy egoísta porque peleé como espermatozoide para ser la primera sin importarme un bledo lo que hacían los demás.
Yo soy egoísta porque me instalé en el cuerpo de mi madre y tomé de ella todo lo que necesité sin reparar en sus necesidades.
Yo soy egoísta primaria porque me convertí, como la mayoría de los bebes en el centro de atención de mis padres, robando su tiempo y sus horas de sueño, imponiendo mis necesidades y lo que yo quería por encima de todo: mi comida, mi baño, mi sueño, mis abrazos y mis carantoñas.

Además soy egoísta mercantil porque con mis iguales, con los que no era tan mimada como en mi casa, aprendí a "dar a cambio de"... no por generosidad, sino con el claro objetivo de conseguir aquello que yo deseaba. Practiqué mi egoísmo o trueque con mis hermanos "te doy mi pala y tu me dejas tu cubo"...
Aprendí el egoísmo aplazado para ver si la compensación luego era mayor... al aplazarlo tanto, descubrí el egoísmo altruista, el que más me gusta, ese que te hace sentir un enorme placer cuando "das".

Una participante de un grupo nos contaba lo bien que se sentía, cuando iba a algún país a dar, a ayudar... sin embargo, no estaba de acuerdo cuando le decían "qué buena eres... qué generosa", porque ella lo hacía para sentirse bien, de la misma manera, sin irnos muy lejos, que madre Teresa cuidaba a sus pobres. ¿Quién obtenía más a cambio? ella, con toda seguridad.

El egoísmo está en nuestra esencia, y dice el Dr. Julio Herrero en su libro "Creencias que dañan, creencias que sanan", que es el origen de la bondad verdadera, que hace posible los actos más generosos y las formas más elevadas de amor.

Trabajar con el egoísmo, deshojar la creencia de que es algo malo, nos alivia de la culpa. Ser egoísta es ser generoso, amarse a uno mismo es la única manera de amar a los demás. El Dalai Lama lo dice "sé inteligentemente egoísta" y el afamado psiquíatra nos lo recuerda,¡gracias doctor!

almufuentes@gmail.com

viernes, 5 de abril de 2013

Con un enorme respeto hacia el Dios de cada uno...



Desearía que las religiones no nos separaran a los seres humanos, que no nos hicieran mirarnos como si fuéramos marcianos enajenados con mantras, vírgenes, túnicas o inciensos.

Recuerdo hace ya 15 años que vino a cenar a mi casa un matrimonio judío. Estábamos hablando sobre el proceso de inseminación artificial al que tal vez tendría que someterme en el futuro, cuando ella, muy relajada me preguntó: y qué piensa tu Dios de ésto?... de pronto, me vi sacudida por una pregunta que jamás esperé, yo nunca me había planteado pedir permiso a nadie por éste asunto. Además, sentí que su Dios y el mío eran diferentes, me sorprendió darme cuenta de que judíos y católicos estábamos tan lejos los unos de los otros que no supe ni que contestar. Me quedé mirándola con una inmensa curiosidad, ¿cómo sería su Dios?... me imaginé a un Dios para ella y a otro para mi, estarían de acuerdo los dos Dioses??? mi niña festiva sonrió imaginando una pelea de Dioses por mi posible inseminación...

Creo, que ésta vivencia, entre otras, me hizo decidir mirar con respeto a todas las religiones y no meterme bajo el manto de ninguna.

almufuentes@gmail.com


martes, 2 de abril de 2013

Sentir pasión


Qué envidia sana he sentido éstos días paseando por distintas ciudades andaluzas, caminando entre su gente y admirando la pasión con la que se vive la Semana Santa. Sin juicio y con amplia mirada cargada de pureza de intención, he visto pasar tantas procesiones como tiempo he tenido... no sé si es religión o si no lo es, no sé si la Virgen o el Jesús que representan los pasos, estará o no contento con tanto adorno, tanta vela, tanto hilo bordado o tanta cámara de televisión, pero lo que si siento, es que cualquier tipo de pasión es bella en si misma, es amor del grande y si es amor del grande y abre corazones, si une a personas de distintas edades, de distintos paises, de distintas culturas, entonces bienvenido sea.

Sentir pasión por algo es recibir la vida con todo su esplendor, es estar dispuesto a emocionarse, es exponerse a ser "tocado". Estos días, los colores de los trajes de los nazarenos pequeños y grandes, el sudor de los costaleros, el sonido de los pasos en silencio recorriendo las calles estrechas adornadas de flores y velas, a mi... me ha emocionado. La espera en una plaza cualquiera entre la multitud, hasta oir abrirse una puerta de una iglesia cualquiera, y ver salir con la respiración contenida, a una virgen preciosa engalanada hasta el alma, navegar por encima de los seres humanos y recorrer un camino de ida y vuelta a casa, ha sido un espectáculo precioso.

Buenos días primavera, atrás ha quedado el olor a incienso y azahar, ahora toca navegar el día a día buscando, en todo lo que hagamos, la esencia y la pasión de lo que somos. Feliz mañana

jueves, 21 de marzo de 2013

Jugar a vivir un año más



Me encanta ésta imagen porque así me siento cada vez que abro el ordenador. Yo no escribo, yo juego a escribir y eso para mi, es mucho más divertido.

Hoy además, cumplo 49 años y comienza un nuevo año para mi, un nuevo reto en el que ser capaz de ver todas las posibilidades. Y hoy más que nunca me siento como una niña que quiere aprender más. ¡Quiero leer tantas cosas que me interesan!, ¡quiero conocer a tanta gente para hacer tantas preguntas!...

He aprendido algunas cosas en éste año que ha pasado y sin embargo a medida que avanzo siento que cada vez sé menos, pero es verdad, antes creía que sabía, ahora sé que no sé.

Comienzo mi camino hacia los 50 años, una edad que me hace especial ilusión sin ningún motivo concreto. Repaso mis proyectos aún invisibles, la lista de cosas que soy capaz de imaginar, decreto y visualizo y tengo fe en que todo lo que tenga que suceder sucederá y que el Universo conspirará si yo lo deseo con todo mi corazón.

El mejor regalo que me doy es la libertad. No hay otro que yo desee más. El año pasado me regalé libertad en una caja mediana, éste año me regalo libertad en una caja enorme, a los 50 espero regalarme libertad ya sin caja... Tengo ganas de tener canas y convertirme en una mujer madura, consciente, interesante, dejar de hacer pequeñas payasadas para hacer enormes payasadas, atreverme con los tatuajes y las rastas, con el pelo a cepillo y los piercings. Collares de perlas ya he llevado muchos, chanel nº 5 también. Ahora quiero oler a campo, a mar, a sal, ahora quiero ropa amplia y muchos abrazos, mucho amor sin excluir, en libertad, sin celos, yo no soy de nadie ni haré a nadie mío. Ahora quiero que nadie me exija ayuda y darla a raudales.

Este año pongo mi intención en seguir creciendo por dentro, en respetar a aquellos que amo, en reírme a carcajadas, en disfrutar, en seguir jugando a vivir, en agradecer, en hacer las cosas fáciles, en ser más cariñosa, más humilde, valorar más a los que me rodean...

Hoy mi hija mayor me ha escrito una carta preciosa, me quedo con un párrafo que comparto en mi blog

"Gracias por respetarme mamá, por reírte conmigo y por apoyarme siempre, haga lo que haga"

Estas palabras hoy, han sido mi regalo y me han hecho sentirme feliz.

almufuentes@gmail.com