lunes, 9 de septiembre de 2019

Así me encuentro...



Este septiembre no me ha costado tanto regresar a Madrid. Claro que echo de menos la playa, las puestas de sol que nos ofrecen cada día el mar y el astro rey en un marco incomparable y que en Cádiz se celebra con una fuerte ovación, el peculiar sonido de las olas, el tacto de la arena al pisarla... es cierto, y sin embargo, mi cabeza estaba llena de serenidad en el viaje de regreso, dando sorbos a un bote de coca-cola, disfrutando de la música preferida de mi hija pequeña y de sus intentos por contarme cosas y ser una buena acompañante.

Subir la calle de mi casa, volver a ver los semáforos y el bulevar, bajar por la rampa del garaje hasta mi plaza, subir a casa aún con restos de arena y abrir la puerta... es una de las sensaciones más bonitas de las que me gusta disfrutar en cada regreso a casa, es un momento único, esa mirada al salón perfectamente ordenado, recoger las plantas, colocarlas en su sitio (tengo dos Dragos preciosos que me traje de Lanzarote y que han crecido un montón), a quién le gusten las plantas y las flores me entenderá, ellas me acompañan el resto de las estaciones, ese Aloe vera que tanto nos da cuando hay pequeños accidentes domésticos, y la Medinilla, preciosa que me recuerda al Sur, a los patios de Sevilla, con ese rosa que solo la naturaleza puede crear... Las azaleas y algunas orquideas regaladas en momentos especiales y que volverán a florecer en cuanto sea su momento.

Ahora vienen los buenos propósitos... ponerse en forma (las olas me han revolcado más veces de las que me hubiera gustado ante las risas de mi gente y mi malestar oculto porque nunca antes me había pasado, no con tanta facilidad... eso me habla de dedicarme más a mi, no es que no lo haga, pero me dedico a mi bienestar emocional, leer, estudiar, investigar, ilusionarme con nuevos proyectos pero muy poco a mi cuerpo y mi carruaje, así que me he puesto manos a la obra: clases de Pilates, volver al gimnasio, nadar y ponerme en manos de mi osteópata para deshacer nudos y activarme, prepararme para un nuevo otoño, saborear en las terrazas de lo que queda de verano, disfrutar del centro de madrid, Lavapiés, Chueca, comprarme alguna camiseta usada en las tiendas de segunda mano y tomar algún capricho en los preciosos mercados que tenemos por aquí.

Y así me encuentro, así regreso, así me gustaría continuar, centrada en el aquí y en el ahora... y tu?

Todo mi amor

Almu Fuentes

miércoles, 19 de junio de 2019

El camino...


Vuelvo hoy a mi blog... por fin! gracias por tantas lecturas aún sin añadir entradas nuevas, pero he tenido tan poco tiempo! Siento tanto no dedicarle más tiempo a este espacio íntimo. Gracias por tantos mensajes sobre aquellas cosas que escribí en el pasado, sencillas, sinceras, desde tantos lugares del mundo que casi no puedo ni creérmelo... a los que habéis resonado conmigo, os animo a seguir haciéndolo, prometo escribir más a menudo.

Acaba el curso y todos hemos conseguido nuestros propósitos, muchas horas de estudio, mucha dedicación, mucha entrega, mucho creer en los sueños... Muy pronto tendremos en esta familia a una nueva universitaria, el año próximo estará repleto de exámenes y trabajos, algunas graduaciones (espero!!!!) y  también de felicidad, de clima amoroso a pesar de las dificultades que puedan surgir, de amigos, de clientes, de cursos, de talleres, de reencuentros deseados, de aprender más y más sin nunca detenerse. Eso late en mi hogar, un agradecimiento profundo a El camino.

Me siento feliz, serena y sabiendo que estoy en donde tengo que estar ... el AMOR es la mejor señal.
Hemos iniciado una etapa de descanso, cada uno por su lado, con las personas que amamos, con aquellas que nos han acompañado, con paciencia, con ternura.

En unos días, estaré en la playa, un anticipo de verano en pareja, lo merezco, lo merecemos, feliz final del otoño, el verano se asoma y el camino ha sido bonito, con un sol resplandeciente, muy centrados y sin distracciones.

Todo mi amor!

Almu Fuentes

viernes, 19 de octubre de 2018

Adoro el otoño...


Adoro el otoño... me gusta el cambio de color de las hojas, las flores, las fiestas con sus calabazas y sus velas, el tinte de las calles, los vientos que se llevan los recuerdos como las hojas marchitas, adoro los olores a tabaco, canela y especies, que los asocio con el otoño. Adoro el comienzo del año, sin nuevos planes, sin buscar lo que no soy, con quietud, serenidad, nuevos Círculos, nuevos libros. Adoro tener en la cocina plantas aromáticas: tomillo, orégano, romero... en el frutero esas granadas tan grandes, tan bonitas, tan perfectas, acompañadas de castañas, nueces y avellanas. Adoro ponerme el edredón de nuevo, caer en la cama rendida, orgullosa, tranquila, feliz... Ver otro capítulo de mi serie favorita (ahora he terminado de ver La casa de papel y no sé qué haré sin ella...), buscar en internet mis inciensos preferidos, probar nuevos olores, escribir, pensar, sentir, vivir...
Resistirme a quitarme el anillo del pie, volver a ver mi piel sin el color dorado del verano, planificar las navidades, organizar viajes y visitas deseadas, salir al campo, ir a un museo, visitar un pueblo en donde vivió un familiar, recorrer el paseo de delante de casa teñido de sonidos y olores conocidos... adoro mi vida, mis hijos, mis pasiones, mis proyectos, mis retos, mis debilidades, mis miedos, mis ataduras, mis preocupaciones.... adoro vivir con todo y sin nada, con mi insomnio menopaúsico aceptado, con mis telas y mis amigos. Agradezco lo que se fue y acepto lo que viene, con todo, con un SÍ  a la vida, con ojeras de nuevo, con quién volvió y con quién se fue. Estoy de acuerdo con todo.


Todo mi amor en este otoño mágico y lluvioso.


Almu Fuentes

domingo, 22 de julio de 2018

Pocos días para volver al paraíso.


Ya está aquí un nuevo verano, otro distinto, para mi muy especial.
Con paso firme y alegre apuro los últimos días del mes de julio, entre ríos, campos de helechos, risas, naturaleza y mucho, mucho amor.
En unos días regresaré a mi paraíso, a la playa que me arrulla, a las olas que me traen recuerdos de tantas decisiones tomadas entre medias de su espuma.
Ha sido un año maravilloso, unas preciosas navidades, una inmejorable Semana Santa... una sorprendente primavera, me gusta hacer balance antes de partir. Me siento en paz y profundamente agradecida por todo lo vivido. Quiero llegar!! dormir en mi cama gaditana que tanto descanso me aporta, mirar las palmeras mientras estudio, escuchar el bullicio de mi hogar del que me siento tan orgullosa. Desayunar frente a la bahía, hacer planes futuros a sabiendas que yo propongo y el Universo dispone.
Alma renovada, satisfacción interior profunda, corazón palpitante, ver a mis hijos ir y venir, este año con Lucia!! a la que extrañé tanto el verano pasado.
Deseo observar ese partido de volley improvisado en la arena, sin ausencias, lleno de risas y miradas propias y ajenas, abrir mis nuevos libros, ¡tantos que me han regalado! adentrarme en historias, recorrer los mercadillos, escuchar la guitarra flamenca de algún cantante entre los pueblos blancos de mi Cádiz. Recibir visitas deseadas, agradecidas, generosas, amables.
Os deseo un maravilloso verano pleno de paz y serenidad, que nos invita a la reflexión del amor compartido, del amor que somos, a soltar las ojeras, a descansar. Lo merecemos!!

Todo mi amor.

Almu Fuentes

jueves, 3 de mayo de 2018

Si pudiera...



Si pudiera mandar sobre mi corazón... te elegiría.
Si pudiera controlar mi mente... te escogería.
Si pudiera apartar las memorias de dolor, te abrazaría tan fuerte... que jamás te soltaría.
Si pudiera no pensar en nada más... te pensaría solo a ti.
Si pudiera evolucionar a un nivel de conciencia mayor... lo haría.
Si pudiera atreverme a decirte lo que te he añorado... te lo diría.
Si pudiera sentir más allá de la culpa... me arrodillaría.
Si pudiera atreverme a soñar... solo a ti te soñaría.
Si pudiera entregarme plenamente... solo a ti lo haría.
Si pudiera ser ladrillo y cemento... solo contigo construiría.
Si pudiera elevarme contigo en un vuelo sin fin... solo contigo lo haría.
Si pudiera ser hilo y aguja... solo contigo cosería.
Si pudiera comprenderme... lo haría.
Si pudiera luchar... lucharía.
Si pudiera estar más cerca... lo estaría.
Solo contigo vida mia, solo a tu lado, construiría...
Si pudiera mirarte sin reírme, lloraría...
Si pudiera no ahogarme en tu presencia... respiraría.
Si pudiera renacer contigo... renacería.
Si pudiera pensar en alguien de quién no apartarme... Te elegiría
Y no es tristeza... Es alegria, porque si consiguiera no ser yo.... Sucedería.


Almu



domingo, 31 de diciembre de 2017

Soltar para poder disfrutar...



Recién llegada a Madrid, venía pensando en el avión, que la vida es como un gran escaparate, como si entramos en unos grandes almacenes en donde podemos o no disfrutar de todo lo que haya, sin la posibilidad real de apoderarse de nada. Si por ejemplo entramos en el supermercado, podemos deleitar cada manjar que haya, pero si nos cargamos la mochila de vinos para mañana, se nos llenará, nos pesará y nos impedirá disfrutar de la siguiente sección. Nada es nuestro, aunque a veces lo parezca, ni los hijos, ni las casas, ni los paisajes, ni un olor, ni un sabor, ni una amiga, ni un trabajo, ni una pareja, ni un amor... nada. Hemos de recordar que todo lo que hay es para tocarlo, acariciarlo, probarlo, respetarlo y finalmente soltarlo.
Con las manos siempre libres, no existirá peso, no habrá miedo ni angustia.
Recordaba el nacimiento de mis hijos y lo que he disfrutado en cada momento con ellos, cada vez que intentaba retenerlos, controlarlos, la vida misma me ponía límites y me recordaba que no eran míos, que nada es mío, aunque le ponga nombres y les llame mis hijos, no son míos, que va! no son míos. Tampoco es mía ninguna pertenencia material, no hay jersey tan bueno como para no ser usado, ni copa de cristal tan valiosa como para no utilizarla, no hay rincón que nos pertenezca... todo son pantallas en las que entramos, gozamos, disfrutamos y salimos para entrar en la siguiente.
Vivimos con la necesidad de mantener, de no despedirnos de nada... He pasado 10 días maravillosos en Lanzarote, he desayunado mirando al mar y disfrutado de conversaciones ricas en profundidad, he recorrido carreteras rodeadas de lava, he visto pueblos que parecían de un portal de Belén, he tocado los libros de Saramago, me he sentado en su silla, he visitado el estudio de Manrique y respirado su obra y esta mañana se acababa esa pantalla... entonces he compartido el asiento estrecho de un avión lleno de gente en un ir y venir constante, he saboreado un bocadillo de queso Brie mientras el mundo parecía tan pequeño abajo... y todos son instantes. Al llegar a Madrid, me he puesto los calcetines, el jersey que llevaba a la cintura, el plumífero y mientras esperaba a mis hijos he sentido la lluvia y el frío de una noche cualquiera.
Si sé soltar cada instante, podré disfrutar sin poseer, sin querer hacerme dueña de nada ni de nadie... para pasar al siguiente momento, a la siguiente pantalla.
La vida es como la maleta sobre la que me he sentado esta mañana para poder cerrarla, si la llenas mucho, te pesa, no puedes arrastrarla, eres menos libre, caminas con menos ligereza.
Y ya está, esta es mi reflexión en este día que va acabando y que le llamamos fin de año. No es más que un día normal, en donde no se es más ni menos por poder hacer regalos o cenar mejor. Es un día más de disfrute de lo que fluye, en el recuerdo constante de que nada nos pertenece y no porque no haya abundancia, que la hay, sino porque la maleta tendría que ser tan grande, que si se hiciera nuestra voluntad y no la del Espíritu Santo, nos aplastaríamos y asfixiaríamos con todo lo que fuéramos atesorando.

Todo mi amor

Almu Fuentes

viernes, 3 de noviembre de 2017

Abrazos frente a golpes




Abrazos frente a golpes.
Humildad frente a chulería.
Hijos míos o no míos, hijos de la vida...
Acariciaros, comprenderos, daros tiempo, escucha, piel...
Poneros a la distancia adecuada de lo que escuchamos, vemos y sentimos en estos días.
No nos dejemos manipular, no hay buenos ni malos. Solo sombras frente a luz. Solo chulería frente a humildad. Solo Fuerza contra Poder.

Mirar por la ventana, el otoño está precioso, ha convertido los árboles en un espectáculo de tonos.
Ahora más que nunca, es el momento de elevarse, de mostrar el nivel de conciencia, de ser coherentes. Siempre os digo que no hay tiempo, que es ahora, ahora, ahora... porque además es lo único que tenemos. Pero no como algo pequeño sino INMENSO.

Habrá momentos en los que me sintáis triste, hoy por ejemplo, y es que no tengo la frescura que tenéis vosotros, ni las creencias ni los valores, soy menos libre, y me duele.

Hay unos señores en la cárcel, aquí cerca, privados de libertad y eso me jode... lo sabéis, pero no quiero contaminaros, porque yo soy el receptáculo de viejas historias sistémicas y vosotros sois savia nueva, amor nuevo, menos contaminado.

Solo deciros que la emoción es lo que guía el mundo y que siempre SIEMPRE ganará, la fuerza es la chulería del que somete, del que amenaza, del que mueve los hilos a su beneficio, el PODER es la emoción, sale de adentro y siempre es inmensamente más poderoso.  Y que todo lo que no empatice con la emoción, con ese poder, con esa seducción, como hago yo con vosotros y vosotros conmigo, nunca ganará, nunca convencerá, nunca se impondrá.

Os quiero, os amo

Mamá.