sábado, 29 de diciembre de 2012

Leer, aprender y dormirse en los laureles


Cuántas cosas sabemos, cuánto hemos aprendido, cuántas herramientas, cuántos cursos, cuántas conversaciones profundas... y en cambio, nos dormimos y no las ponemos en práctica.

Almacenar conocimientos no nos sirve, al igual que no nos sirve una máquina de coser si luego no cosemos. Os invito a recordar todo aquello que habéis aprendido éste año que está a punto de marcharse y hacer un plan de intenciones sencillo que nos empuje a poner cosas en marcha.

Ahora que las "BOLAS", o esos asuntos que llevábamos a la espalda sin resolver, están poco a poco resolviéndose, despertemos al ser dormido que tenemos en nuestro interior y a PRACTICAR.

almufuentes@gmail.com




jueves, 27 de diciembre de 2012

Cuando creemos, existe


Anoche me acosté pensando en la frase de El secreto "Creer es crear", en mi alma se iluminó la idea de que todo aquello en lo que creemos, existe, solo porque creemos en ello.

Entonces, me imaginaba que toda la humanidad se pusiera de acuerdo en NO CREER en algo, ¡sería un desastre!... por ejemplo si no creemos en que tenemos que respetar los semáforos, dormir en las camas, si ignoráramos los kioscos de prensa, o tomar un vaso de leche... ¿os imagináis?

Y si las cosas son reales porque creemos en ellas, en realidad, nada existe si no creemos.

De la misma manera en la que algo puede dejar de existir, también puede existir si uno solo cree.
Yo creo en mis sueños, creo en mi intención de avanzar, creo en mi capacidad de aprender, creo en los vínculos que tengo establecidos, creo en mis amigos, creo en mis pacientes, creo en que intento hacer lo mejor para mi... Y si yo lo creo, entonces ES REAL.

Cuando crees en alguien o en algo, le pones alas, existe y eso hoy, me ha hecho un poco más feliz.

Y si yo lo creo... ¡es que lo soy!

almufuentes@gmail.com


El agujero de Alicia




¿No os pasa que a veces, sin saber conscientemente el motivo, estábais tan bien y de pronto,  zas, os caéis por un agujero de tristeza, enfado, desesperanza o mal humor? Yo le llamo el agujero de Alicia.

Cuando eso nos ocurre, aparecemos en un lugar muy extraño, un tanto gris, lleno de miedos, de preocupaciones y nos hacemos pequeños, o tan grandes que no cabemos por la llave de las soluciones. Lo peor es que nos convertimos en alguien que no reconocemos del todo, va vestido como nosotros antes de caer, pero es más infantil o menos valiente, o más pesimista...

Qué difícil resulta cuando has caído por el agujero reconocer lo que te ha ocurrido para tan tonta situación, y qué duro es muchas veces salir... lo bueno, es que se sale. Para ello, es necesario ser conscientes de la caída, pararse a recuperar fuerzas, a descansar, a sentir y luego, poco a poco, ir trepando hacia la salida... y si no lo consigues solo, qué importante es pedir ayuda.

Saber que el camino, además de nueces, tiene algún que otro agujero... nos hará andar con más atención.

almufuentes@gmail.com


lunes, 24 de diciembre de 2012

Regalar con la intención de amar bien


Cuando mi hija tenía cuatro años, me pidió que escribiera yo su carta a los Reyes Magos.
Me dispuse a hacerlo y ella muy amorosa cerró los ojos y me dijo, mama escribe: quiero unas zapatillas muy bonitas para estar en casa y ya, también diles que gracias y que les dejaré agua para los camellos y comida por si tienen hambre. ¡Ahhhh y que les quiero mucho!

Mi desconcierto fué total... era una niña que podía pedir lo que quisiera, se supone que los niños piden muchas cosas, ¿por qué motivo mi hija solamente me pedía un regalo tan sencillo? ¿sentía tal vez que no merecía más cosas? ¿le preocupaba algo que no supiera?

Me equivoqué, no le hice caso, le compré un montón de regalos, aquellos que se equiparaban con el valor que ella tenía para mi y me olvidé de sus zapatillas...

Cuidado con los regalos, tenemos que escuchar a las personas que amamos, el dinero y el valor de las cosas no tiene nada que ver. Especialmente en éstos días en los que todo nos parece poco y tenemos poco en el bolsillo. Los verdaderos regalos, no cuestan mucho dinero, a veces incluso no cuestan nada. Es cierto que el regalo es una forma de amar maravillosa, pero seamos imaginativos, creativos y sobre todo, escuchemos con atención, silenciemos la decisión de qué comprar, para así comprar lo que el ser amado desea y no lo que nosotros deseamos para ellos.

almufuentes@gmail.com


domingo, 23 de diciembre de 2012

Mi carta a los Reyes Magos



Queridos Reyes Magos andaluces, con olor a pescaito frito y cañaillas, éste año quiero que me dejéis en mis zapatos:

Un CORAZON grande para amar sin diferenciar "le quiero mucho", "le tengo cariño", "estoy enamorada", "le tengo aprecio" "la quiero", para decir solamente le amo.
Porque no me gusta querer desde la dependencia, desde la posesión, desde el ¡Eh tú que te he dado todo mi poder, ocúpate de mi!, o desde el yo tengo derecho a hacer y decir lo que me de la gana porque tu tienes un vínculo conmigo.
Quiero amar desde el desapego, desde el respeto, desde la libertad y que aquellos a los que amo se sientan así conmigo. Para eso Reyes Magos necesito un corazón un poquito más consciente del que tengo. Gracias.

Quiero también una MENTE con menos poder, que no dé tantas vueltas a las cosas, que no juzgue, que no interprete, que no adivine, en definitiva, una mente más serena. Gracias.

Quiero una emoción que se llama VALOR que me empuje a ser quien soy sin preocuparme de lo que opinen los demás, sin miedo a sentir que pueda decepcionar a alguien. Gracias.


Y por último, espero que no sea mucho... quiero mucha FE en mi magia, para pasar más tiempo en mi casa (mi ser) y cuando me aleje, poder dar unos golpecitos con mis zapatos y saber que siempre y en todo momento tengo el poder de regresar a casa.

Y tú ¿qué le pides a los Reyes Magos?

almufuentes@gmail.com


jueves, 20 de diciembre de 2012

¡El fin del mundo, que alivio!


Bueno... pues hoy es el fin del mundo según el calendario Maya. No estaría mal que todos saliéramos despedidos y se acabaran el paro, las hipotecas, los desahucios, las huelgas, el maltrato, el abuso, las guerras y un montón de etc... más.

En realidad el calendario Maya no hablaba del Fin del mundo como tal sino del cambio de una era a otra. El tarot también lo dice, pasamos de la Era de la Justicia llena de luchas y nos adentramos en El Mundo, una era en la que los valores de los seres humanos cambiarán a mejor.

Ojala sea cierto. Marilin Rossner, afamada vidente y en la que se basó Steven Spielberg para hacer su famosa película Poltergeist, dijo en su última conferencia en madrid, que el mundo espiritual se haría más visible a partir del 21 de diciembre del 2012...

Qué bueno sería que algo en el mundo cambiara, que las personas a partir de hoy nos cuidemos los unos a los otros, nos amemos sin apegos excluyentes, que las familias respeten las leyes del amor, que desayunemos con amor, que soltemos lo que no necesitamos, que no atesoremos cosas innecesarias, que nos abracemos, que nos besemos, que cuidemos con esmero a los amigos, que eduquemos a nuestros hijos en la felicidad y en la libertad. Que reconozcamos nuestro derecho a elegir nuestros rumbos, que tengamos menos miedos, que confiemos más en nosotros, que perdonemos... que cuidemos donde dormimos y nos amemos, que no vendamos nuestro tiempo a otros que se enriquecen y utilizan nuestros servicios para dañar. Ojala mi mundo, el tuyo y el de nuestros hijos cambie a partir de hoy, voy a meditar un rato largo ésta mañana, voy a trabajar lo que pueda, voy a abrazar a mis hijos, voy a decir te quiero a mis amores y luego... me voy a tomar un Gin tonic para celebrar que el mundo ha empezado a rodar hacia otra dirección... ¡¡QUE MARAVILLA!!

almufuentes@gmail.com




¡Protejamos a nuestros niños de éste mundo de locos!


Paula tiene 7 años, de momento es un "fracaso escolar" porque no lee las 44 palabras por minuto que tendría que leer para su edad... ¿PERO ESTAMOS LOCOS?

Juan tiene 8 años y le acaban de diagnosticar un TDH muy leve, el colegio fuerza a sus padres a llevárselo o a medicarle... ¡ESTAMOS LOCOS!

Silvia tiene 11 años y no le interesan las matemáticas porque no se las enseñaron bien, ahora sus padres le han puesto a petición de su profesora, 4 horas a la semana de clase particular al volver a casa,en el colegio la sacan de su clase para hacer refuerzo de matemáticas con 5 niños más y sus resultados en matemáticas siguen siendo muy bajos. Se acuesta por las noches asustada y con miedo a los exámenes, su pasión es bailar, pero no le queda tiempo, casi no se lo permiten... ESTAMOS LOCOS

Claudia tiene 15 años y se pasa 9 horas en el colegio y 4 horas estudiando en casa... ESTAMOS LOCOS

Carlos tiene 6 años y molesta en clase porque es un niño de altas capacidades que se aburre soberanamente, pasa su tiempo siguiendo moscas y fabricando figuras de papel... está permanentemente castigado sin recreo y amonestado por su profesora en presencia de sus compañeros. ESTAMOS LOCOS

Daniel tiene 9 años y por más que se esfuerza en sacar una buena nota para sentirse satisfecho, su profesor suma religiosamente las décimas en los exámenes y le pone puntuaciones como 4,8 sin ninguna compasión.

Isabel tiene 46 años, es coach y trata de ayudar a las empresas a ser grandes lugares de trabajo dando importancia a sus trabajadores como seres humanos y no como máquinas. Le pagan para buscar dentro de los empleados la creatividad, la imaginación, el ingenio, fortaleza individual ... ¡ESTAMOS LOCOS!

¿Qué estamos haciendo?

Los niños tienen que ser todos iguales, ni mejores ni peores, estamos siguiendo el modelo prusiano y la sensación entre los padres es que ESTAMOS LOCOS.

Somos muchos los que nos sobrecogemos al dejar a nuestros hijos en un sistema educativo que no tiene ni pies ni cabeza, que no cuenta con el individuo, al que le importa un carajo como son Paula, Juan, Silvia, Claudia, Carlos o Daniel, cuales son sus fortalezas, justo lo que Isabel (la coach) intentará sacar de los mismos niños cuando abandonen el patio del colegio y formen parte de una empresa.

Los niños no son felices, se aburren en clase, se cansan de tantas horas, de tantos deberes, de tantos ejercicios, de tantos exámenes, de tan poco tiempo libre, de tantas exigencias, de tan poco cariño, ¡son niños por el amor de Dios, pero no son tontos! Si tan solo nos atreviéramos a escucharles, a saber qué es lo que piensan de sus vidas, de esos ejércitos de los que forman parte obligatóriamente, de ese madrugón matinal que les empuja como ganado a ser simplemente una nota...

Estamos locos los mayores por permitir lo que estamos permitiendo, luego mirando hacia otros mundos y sintiendo compasión...


Y yo me pregunto... ¿qué niño es más feliz?

A mi me da miedo escuchar a mis hijos, me "acojono" literalmente cuando les veo cargados como mulas con montones de libros de texto a sus espaldas, llenos de obligaciones y pendientes de una nota.

Nuestros hijos no son notas BASTA YA, no quiero pasarme la vida peleándome con ellos para que se sienten a estudiar, no quiero que sientan que solo miramos las notas que les ponen, no quiero que se acuesten asustados por las puñeteras notas o los puñeteros exámenes que se estudian como papagallos para olvidarse al día siguiente. Es cruel evaluar permanentemente a un ser humano, es maltrato...

¿Por qué no lo cuentan los telediarios?

En la clase de Perico premian al niño que más libros lea con una bolsa de chucherías, todos compiten por leer el mayor número de libros posible, pero no por los libros, sino por las chucherías... ESTAMOS LOCOS.

Estamos haciendo a nuestros niños competitivos, generando envidias entre ellos, separando a los niños de las niñas, estableciendo baremos como "niños buenos" y "niños malos" y luego nos horroriza que lapiden a mujeres... Por supuesto que tenemos que horrorizarnos por la maldad hacia los seres humanos, pero miremos más cerca, en nuestra propia casa, en casa de nuestra hermana, de nuestro amigo... Miremos a esos padres que se tienen que sentar a estudiar con sus hijos para sacar una buena nota entre los dos, a esa madre que conoce perfectamente el material que le han quitado a su hija en el colegio porque se sabe de memoria su estuche, la pobre madre se ha gastado tanto dinero al inicio del curso en tantas cosas innecesarias,  que no puede permitirse comprar y comprar sin parar...¡ para una niña de 10 años!

Tratamos mal a los niños, no les tenemos en cuenta, no comprendemos que son únicos, especiales, seres humanos, son soldados uniformados y cargados con macutos en busca de un resultado para que la sociedad se quede tranquila.

Y ¿qué podemos hacer?

Revisar las expectativas que tenemos sobre nuestros hijos, no permitir que les midan con un metro como el del parque de atracciones, en el que si llega a la altura puede subir y si no llega o se pasa, tiene que quedarse en tierra.
Defender la individualidad de nuestros hijos, darnos cuenta de que no hay fracaso escolar, sino poco interés por lo que se aprende.
Animar a nuestros hijos a protestar como individuos, a rebelarse y apoyarles.
Buscar el que aprendan y disfruten haciéndolo.
Cerrar los libros obligatoriamente a una hora establecida.
Darles días de asuntos propios o ¿es que ellos no tienen derecho a estar un día agotados?
Vamos a quitarles la presión de las notas, a convencerles de que lo único que tienen que hacer es aprender y disfrutar.
Vamos a mostrarles el camino YA y a no esperar a que lo tengan que encontrar con una Coach en el futuro (todo mi amor y respeto hacia ésta magnífica profesión), o con un Terapeuta cuando ya no puedan más.

Vamos a liberar a nuestros hijos, NO IMPORTAN LAS NOTAS, IMPORTAN NUESTROS NIÑOS que en definitiva son el futuro.

almufuentes@gmail.com