miércoles, 9 de enero de 2013

El bar de la esquina...


El bar de la esquina forma parte de nuestra vida más cotidiana y no somos conscientes.
Ese espacio familiar al que entras con cierta frecuencia, esa sonrisa del camarero que te conoce, que te recuerda, que sabe como te gusta el café o te invita a una taza de caldo una noche de mucho frío...

El bar de la esquina, que cambia de aspecto en verano y "le crece de pronto" una terraza y en navidades pone un pequeño adorno simbólico de las fiestas... ese lugar al que vas a conversar con amigos o simplemente a estar un rato contigo mismo. Ese espacio que reconoces tan bien, que es un poco una segunda casa, con otros vecinos a los que tú también sonríes porque os une un mismo deseo: pasar un rato agradable en el bar de la esquina.

Hoy, pensar en el bar de la esquina, me ha traído buenos recuerdos y me he dado cuenta, de que no soy lo suficientemente amable con el habitante o habitantes del bar de la esquina. A partir de hoy, trataré con más consciencia a ese camarero que, hasta tal vez, conoce más cosas de mi de las que me gustaría: alguna lágrima, alguna discusión acalorada, algún abrazo inesperado... Si, pensar en el bar de la esquina hoy, me ha hecho un poco más feliz.

almufuentes@gmail.com

martes, 8 de enero de 2013

El placer de un baño caliente con consciencia


Confieso que pocas veces me lo concedo, pero ¡qué placer tan increíble cuando lo hago! Solamente escuchar el chorro de agua llenando mi bañera hace que me ponga nerviosa, a mi me encanta el agua muy caliente, ya sé que no es bueno, pero hoy hablo de puro placer emocional.

Un chorrito de algún jabón que huela muy bien y meterse poco a poco dentro del agua con espuma hasta tumbarse apoyando la cabeza en el borde.

Es verdad que no es tan cómodo como lo pintan las películas, pero tal vez mi problema sea que quiero hacer demasiadas cosas, también en la bañera, entonces, viene cuando se me moja el libro, no puedo pasar la página, intento pasarla con la nariz y acabo teniendo que buscar una toalla sacando el brazo helado del agua caliente...

El próximo baño que me regale será con más consciencia. Sin hacer nada, con alguna vela enfrente para tener presente el elemento fuego y observar como relaja... Un puñado de sal dentro del agua para darme energía y cerrar los ojos sin más ambición que la de respirar y fluir.

Un baño caliente y consciente... aporta mucha felicidad y ¡un inmenso placer!
¿Hace cuánto no te lo das?

almufuentes@gmail.com



lunes, 7 de enero de 2013

Jugar a meditar...


Lo he tenido tantas veces entre mis cosas pendientes: meditar, meditar, meditar... ¿Qué será eso de meditar? ¿será eso que hacen los que se rapan la cabeza y se visten con túnicas naranjas? O... ¿serán esas posturas tan extrañas en las que se ponen algunas personas y que desde luego para mi son imposibles del todo?...

No tenía ni idea, esa es la verdad... y para ser del todo sincera, lo de meditar, hasta me caía un poco gordo, Iba a resultar que todos los problemas, todas las angustias, todos los dolores... se resolvían ahora con eso de meditar. 

La primera vez que entré en una sala de meditación fue en Kay Zen sede de la Escuela de Terapia Transpersonal en El Escorial. Me asombró la paz que transmitía aquel espacio y justo en esa visita, me propuse intentarlo. Dicen que cuando estás preparado para aprender, aparece el maestro y en mi caso así fue. La meditación se instaló en mi como parte de mi rutina diaria, poco a poco ha ido ganando espacio y espacio, hasta el punto de haber creado un rincón en mi casa abierto a la práctica de la meditación.

Y ahora, yo juego a meditar, y juego porque me siento bien haciéndolo, me siento libre, mi voluntad quiere, dice el Mago del Tarot que tenemos que convertir el trabajo en juego y yo os lo recomiendo: JUGAR A MEDITAR. ATREVEROS

Bases de mi juego:

Para mi meditar es crear un espacio cómodo en el que me siento literalmente, a no hacer nada. Para ese espacio me he comprado unas colchonetas en Decathlon y unos zafus rellenos de semillas (www.canalbienestar.com), además me pongo una vela en el centro y me acompaño con un incienso (recomiendo el olor a sándalo).

Yo me suelo poner música (recomiendo "Om tare tuttare ture soha" de Mercedes Bahleda que dura 10 minutos aprox. o si os atrevéis con mas "Hymn to the divine mother Akasha" de Devi Prayer, con una duración de 21 minutos es sencillamente una maravilla.

Cuando me siento a meditar no hay normas, trato de estar cómoda, relajada, recordarme que ese rato es para mi. Nadie me juzga si lo hago bien o mal, no me importan, con todo mi respeto hacia ellas, ni las escuelas ni las posturas... cuando medito me siento libre para pensar o no pensar, para sentir o no sentir, para llorar o sonreir para imaginarme lo que yo quiera, lo que me atreva, para visualizar o recordar, para imaginar, para descansar, incluso para dormir.

Medito con mis hijos y también con mis pacientes, incluidos los niños, medito acompañada de mis perros, de mis amigos o sola. Medito cuando me siento feliz o cuando estoy cansada, medito cada día porque para mi meditar es ya parte de mi vida. 

Jugar a meditar...  aporta mucha felicidad.


almufuentes@gmail.com

viernes, 4 de enero de 2013

Aprender a silenciar


Cuánto hablamos muchas veces y que poco practicamos el silencio.
Hace un tiempo para mi, silenciar era sinónimo de "problema", si alguien estaba enfermo tenía que haber silencio, si estábamos enfadados también estaba el silencio de por medio...
Por suerte, mi camino personal, me llevó a encontrar el "silencio consciente" sin motivo ni causa aparente.
Desayunar en silencio, comer en silencio, cenar en silencio... es sencillamente una maravilla.

Apagar la tele, la música, las palabras, escuchar al silencio que tiene tanto que contarnos es una herramienta que nos aporta mucha felicidad, mucha paz, mucha serenidad.

Necesitamos el silencio, al igual que necesitamos comer, dormir, beber o amar. ¿Cuánto le dedicas al silencio? ¿poco? REGALATE SILENCIO y te estarás haciendo un regalo mágico.


Y no, el silencio no está solamente en el Tibet, no hay que raparse la cabeza ni ponerse una túnica, el silencio lo creas tu en cualquier momento... está ahí para ti y para mi. Vamos a disfrutarlo.

almufuentes@gmail.com

Recibir un nuevo año con curiosidad


Acaba de empezar y para algunos, ya habrá signos de que va a ser mejor que el pasado, tal vez para otros hay vestigios de que va a ser igual y para muchos otros habrá curiosidad por lo que va a pasar.

Todo depende de nosotros, de la forma en la que lo miremos, como siempre, ¡qué pesada! todo depende de uno mismo... pero es que es cierto. Si vemos el nuevo año con oportunidades, con serenidad, con calma, con paciencia, con consciencia, entonces nos sentiremos bien. Si por el contrario lo vemos con pesimismo, lo crearemos así.

El nuevo año es en realidad, un nuevo día que vivimos, una nueva oportunidad de conocer a personas, de crear afectos, de hablar con aquellos con los que se nos quedaron temas pendientes, de esperar al que está lejos, de superar los dolores, de aceptar quien somos. Un nuevo día para contemplar lo que nos rodea, para mirar con ojos nuevos, para sorprendernos, para emocionarnos, para abrazar, para regalar con amor, para desayunar con detalles, para practicar el silencio, para disfrutar.

Abrir la puerta cada día y darnos cuenta, de que tenemos una nueva oportunidad es un maravilloso regalo, aprovecharlo depende de nosotros.

almufuentes@gmail.com

jueves, 3 de enero de 2013

La soledad


La soledad es para muchas personas "la bestia negra", dicen algunos psiquiátras, que no hemos superado el trauma de la separación de nuestra madre... puede ser, ¡qué más da! Lo cierto es, que cuando estamos solos, a veces se nos cae el espejo en el que nos miramos y nos peinamos mal, como ésta niña tan bella pero con una mirada tan triste y solitaria que dan ganas de abrazarla.

Tememos la soledad porque creemos que en ella no hay amor y sin amor, intuimos que es imposible vivir. Siempre que hablo de soledad, recuerdo a Ortega Lara, ¡qué solo se debió sentir tantos días encerrado! Entonces, seguramente aprendió a estar consigo mismo y a trascender el momento de soledad, seguramente también se imaginó a sí mismo liberado y con los suyos. Esa es la clave. Aprender a estar con uno mismo e imaginar.

Cuando nos sentimos solos, tenemos ante nosotros la gran oportunidad de aprender a ESTAR CONMIGO, es un fruto a veces complicado de tomar, pero no lo veamos como una tragedia, sino como una oportunidad, no huyas de la soledad, adéntrate en ella, trasciéndela, siéntete vulnerable, mira a ver lo que hay en el fondo de esa soledad y te verás a ti mismo, verás a tu niño, verás tu esencia.

Entonces abrázala, dale al botón de las alas y a volar.

almufuentes@gmail.com

martes, 1 de enero de 2013

Amar con una nueva mirada


El amor está siempre aquí, dentro de nosotros. Hoy voy a mirar al Amor con una nueva mirada.
La mayoría de las veces buscamos en el amor a otro la felicidad que no tengo, proyectamos en el otro una fantasía que no dura mucho, porque también necesitamos que la persona amada no se mueva del sitio en el que la colocó nuestra fantasía. Y eso no es posible, porque somos seres cambiantes cada día. Entonces si yo amo a alguien pero no acepto que cambie, estoy robando su libertad. No hay amor sin libertad, el amor sin libertad es dependencia.

Una bonita y sana manera de amar bien, es partir desde lo feliz que yo soy, no desde la felicidad que busco. Saber que yo soy amor, no que el amor viene del otro que me cuida, que me admira, que me anima, que me protege... y cuando desaparece, siento que me muero.

El verdadero amor nos libera, el imaginario nos ata.

almufuentes@gmail.com