Psicóloga, especialista en Bioneuroemoción (2014) Terapeuta Transpersonal Profesora de la Escuela Española de Desarrollo Transpersonal. Facilitadora de Círculos de Mujeres.
jueves, 24 de enero de 2013
Crear un rincón y darle magia
Merece la pena pararse a observar, cuál es el espacio de mi casa en el que mejor me siento. Muchas veces, colocamos los muebles, las camas, de la forma que mejor encajan en las habitaciones, pero no de la forma que mejor disfrutamos, por ejemplo de la luz, o de una bonita vista.
Cuántas veces las terrazas se convierten en una especie de trastero en el que vamos amontonando todo lo que no nos atrevemos a tirar, sin embargo, si le ponemos un poco de ilusión y una pizca de magia, podemos crear en una terraza muy pequeña un espacio que nos aporte mucha felicidad. Unos cojines, unas flores, una manta y transformaremos con nuestra imaginación un rincón que antes no nos decía nada.
Soñamos con grandes espacios en los que disfrutar, pero nos cuesta disfrutar de lo que ya tenemos.
Las casas están llenas de lugares que pueden transformarse, solo es cuestión de poner atención y sin necesidad de ser decoradores, simplemente con consciencia e ilusión, podemos, como con una varita mágica crear para nosotros lugares amorosos.
Cada vez que me recuerdo ésto... avanzo, creo, sueño y me siento un poco más feliz.
miércoles, 23 de enero de 2013
¡El Universo juega con nosotros!
Os acordáis de aquel juego de cuando éramos pequeños: el frío frío-caliente caliente? Recuerdo que cerrábamos los ojos y contábamos hasta diez, entonces una amiga escondía algo, por ejemplo una pequeña caja y la teníamos que encontrar. Cada vez que te acercabas al lugar escogido sin saberlo, tu amiga se reía y te decía CALIENTE CALIENTE y cuando te alejabas del lugar del objeto escondido, entonces te decía FRÍO FRÍO y así hasta que lo encontrabas. Os acordáis?
Pues el Universo juega a éste juego con nosotros TODOS los días. La única diferencia es, que en vez de decirnos frío frío o caliente caliente, nos habla a través de nuestras emociones. Por eso, cuando nos sentimos tristes o enfadados, es FRÍO, FRÍO, significa que nos estamos alejando de lo que verdaderamente es positivo para nosotros, y por el contrario, cuando estamos felices y nos sentimos bien, es CALIENTE, CALIENTE, significa que estamos acercándonos a lo positivo.
A partir de ahora, cada vez que me llegue una emoción... voy a sentirla para ver si es frío o es caliente, no importa lo que opinen los demás, qué más da lo que debería... en realidad importa tu emoción, lo que tu sientes por dentro y ahí, no podemos decir que no tenemos ayuda. Cerrando los ojos y sintiendo las pistas del juego, sabremos cuál es el camino.
Las emociones negativas y positivas, son señales del Universo, que como en un gran juego de niños, nos señalan si vamos bien, o si tenemos que cambiar de rumbo inmediatamente. Cambiar de inmediato no significa abandonar, pero sí que llega el momento de cambiar algo negativo por algo más positivo.
almufuentes@gmail.com
viernes, 18 de enero de 2013
Mi lobo y mi cordero: mi dualidad
Somos un poco de todo, generosos, egoístas, amorosos, huraños, compasivos, rencorosos, pacientes, impetuosos... Observar y aceptar todo aquello que nos conforma, que tenemos en nuestro interior, nos va poniendo poco a poco en paz con nosotros mismos.
Pero nos pasamos la vida tratando de ocultar a los demás aquellas partes que no aceptamos, partiendo de la creencia de tener que ser simplemente "perfectos".
Siento que nuestras cosas buenas y malas son igualmente importantes. No existiría la noche si no existiera el día. No valoraríamos unos días de vacaciones si no existieran los días de trabajo. No agradeceríamos un día maravilloso de un sol espléndido si no existieran los días lluviosos... no veríamos lo bueno en nosotros mismos ni en el otro, si no existieran "esas otras cosas que tratamos de ocultar".
Cada mañana, nos ponemos frente al mundo observando aquello bueno y malo que sucede, respiramos aliviados cuando el camino de ida al colegio de los niños se encuentra menos atascado que otros días, cuando el vecino que aparca justo al lado mío se ha marchado antes y me cuesta mucho menos salir con el coche... todo es una comparación entre lo bueno y lo malo.
Cada cosa que tenemos nos ofrece una posibilidad, no es fácil agradecer lo malo, sin embargo nos trae siempre un gran aprendizaje. Cuando miramos hacia atrás o recordamos, podemos comprender muchas cosas que hemos conseguido no sin antes haber pasado por momentos malos y complicados.
La religión nos ha dicho que es malo ser egoísta, malo ser impaciente, malo ser ambicioso... pero yo siento que ante la impaciencia tengo la posibilidad de aprender la paciencia, que ante la ambición tengo la posibilidad de darme cuenta de que "tener" no es el único camino.
Hoy agradezco todo lo que soy, el lobo y el cordero, lo bueno y lo malo, pero no solamente eso, sino que además abrazo a mi lobo que cumple una misión importantísima en mi vida y estoy segura de que mi lobo se siente mejor con mi abrazo que con mi desprecio.
almufuentes@gmail.com
jueves, 17 de enero de 2013
Nada es real, todo es como lo percibimos
Todo lo que creemos es a la vez verdadero y falso, porque aquello en lo que creemos tiende a cumplirse.
Si lo pensamos y lo sentimos, nos damos cuenta de que nada es real, todo es una interpretación nuestra. Por ese motivo sobre el mismo hecho, hay personas que ven una cosa y personas que ven otra bien diferente.
Cuando estamos ante una situación, es nuestra decisión mirarlo de una forma o mirarlo de otra.
Podemos encontrar en un dolor una gran tristeza o una gran oportunidad para crecer.
Nuestro estado natural es la paz, pero nuestro estado mental es el conflicto. Por eso, ante cada situación es bueno preguntarse: ¿qué elijo paz o conflicto?
Deseo subirme al mundo y saber que cada cosa que me ocurre me da la inmensa posibilidad de crecer. Deseo ser observador de aquello que ocurre y darme cuenta de que mi mente crea imágenes no reales que vienen condicionadas por mis creencias, por mi educación, por mi genética o por mi experiencia personal.
Ser consciente de ésto hoy me abre una gran oportunidad, la de elegir si quiero ver en mi a un ser humano que pasea tranquilamente más allá de lo que ocurra, o a un guerrero dispuesto a la batalla. También me da la posibilidad de observar mi percepción sobre ese pájaro que vuela tranquilamente y que en muchos casos, se convierte en un dragón contra el que pelear, aunque en realidad sea un animal inofensivo.
almufuentes@gmail.com
miércoles, 16 de enero de 2013
Salir de la queja y valorar lo que tenemos
Es incompatible la queja con el agradecimiento. O hacemos una cosa, o hacemos la otra. Cuando nos quejamos, nos estamos contando la historia de una manera negativa y cuando agradecemos, estamos haciendo justo lo contrario.
Hoy me he levantado dispuesta a valorar lo que tengo, a veces no es fácil, porque la queja salta como un monigote sobre nuestras espaldas, pero si conseguimos dejarla a un lado, somos capaces de poner la luz y el foco en cuántas cosas tenemos que no miramos a diario.
Poniendo consciencia, me doy cuenta de el saludo de mi portero, siempre amable y cariñoso, de la música que guardo en mis archivos y que a veces no tengo tiempo de escuchar, de los libros que aún no he leído y que abultan las estanterías, de la luz que entra por las ventanas... si, tal vez podríamos tener un montón de cosas más, pero pensemos que también podríamos tener un montón de cosas menos.
Llevar a mis hijos al colegio, desayunar con ellos, disponer de un coche para moverme, disfrutar de alguna emisora que me arranque una sonrisa, la ducha relajante, el gel que más me gusta, la ropa planchada, el té de frutas del bosque que había olvidado que compré hace tiempo, el encontrar mis llaves sin problemas porque he conseguido tener algo de orden... y un montón de pequeños detalles más, me han hecho comprender que soy afortunada y que valorar lo que tengo, aunque parezca algo sin importancia, te pone una sonrisa en la cara y en el alma antes de subirte al mundo.
almufuentes@gmail.com
lunes, 14 de enero de 2013
¿En qué consiste la magia?
Única y exclusivamente, en restablecer la libertad, devolverla, para poder ver, oír, andar, vivir, crear, ir tras un ideal y ser verdaderamente uno mismo.
Cada ser humano es un milagro en sí mismo, en cada creación de un nuevo ser, se sucede el milagro. Somos portadores de una magia legítima, a veces olvidamos la autorización que tenemos para ejercer nuestra propia magia, la de generar vida, la de crear arte, ideas, sueños...
Recuperemos la libertad o nuestra magia sagrada para recuperar el vuelo, trascender la duda, el miedo, la apatía, incluso a veces, la desesperación, en definitiva, recuperemos el movimiento de nuestras alas petrificadas.
Nos quitan la magia personal, las obsesiones, las depresiones, la tristeza, el miedo, el vivir en el pasado o en el futuro, pero no en el ahora. Solo podemos hacer magia en el AHORA, en el aquí, es lo único que tenemos, ser conscientes de ello, es un largo trabajo.
Es nuestra responsabilidad, que el milagro siga existiendo, que no se extinga la esperanza, la caridad, la compasión, el perdón y sobre todo el AMOR.
Pensar en la magia hoy, me ha hecho más feliz.
almufuentes@gmail.com
jueves, 10 de enero de 2013
Aprendo, me cuesta pero aprendo
Dicen las estadísticas que un bebe se cae una media de 1.800 veces antes de aprender a andar con cierta soltura, y que ese patrón esta grabado en nuestro inconsciente. ¡Qué alivio!
Nos cuesta aprender, pero cuando aprendemos, ¡somos increíbles!, solo tenemos que fijarnos a la velocidad a la que andamos, ¡con lo que nos ha costado y ya ni lo recordamos!
Después de éste dato estadístico, me siento tranquila, tengo aún muchos intentos para:
aprender a no exigirme en exceso,
a valorarme un poco más,
a comprender que las cosas a veces me cuestan,
a quererme mejor,
a cuidarme con más atención
a no enredarme en pensamientos que no me aportan nada,
a ser mas humilde, menos mandona,
a no abandonar lo que empiezo,
Tengo que aprender también
a no abordar la nevera cuando estoy nerviosa,
a atender a mis hijos con todos los sentidos... a veces me cuesta,
a superar mis miedos existenciales,
a divertirme más,
a poner más atención en mi orden,
a comprender a los que me rodean,
Hoy, la foto de éste niño rodeado de espaguetis, aprendiendo a comer, me ha recordado que me quedan muchas oportunidades para volver a intentarlo, que cada intento estoy un paso más cerca... que tengo espacio para aprender lo que me cuesta, que nadie me persigue ni me evalúa, que soy libre para equivocarme y volver a levantarme y eso... me hace un poco más feliz.
almufuentes@gmail.com
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